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Presidente Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) Asamblea Nacional Extraordinaria celebrada el 31 de agosto de 2008 Apreciados Compatriotas Convencionistas: Sean mis palabras para felicitar a quienes con desvelo dedicaron todo su tiempo y esfuerzo a organizar esta Asamblea Nacional Extraordinaria, y a quienes elaboraron el Proyecto de Estatuto que habremos de conocer y aprobar en este magno evento. El Partido Reformista Social Cristiano habrá de reconocerles esos grandes aportes. Deseo reconocer además, a los hombres y mujeres aquí representados, quienes, con apego a los principios y valores del auténtico reformismo respondieron con lealtad a nuestro Partido, frente a aquellos que quisieron groseramente destruirlo sonsacando voluntades. Nosotros, la mayoría aquí presentes, durante la campaña electoral pasada, respondimos con honor al deshonor, con gallardía a la cobardía y con amor propio y dignidad a la traición. Estoy seguro de que los que aquí estamos no flaquearemos, no vacilaremos, no descansaremos ni seremos víctimas de la debilidad, de la codicia, sino que nos esforzaremos hasta recuperar el espacio perdido. El 7 de noviembre de 1808, Juan Sánchez Ramírez, en la Batalla de Palo Hincado, advirtiendoque la acción a tomar era decisiva, se situó en el centro de su ejército y proclamó a sus tropas lo siguiente: "Pena de la vida del soldado que diere un paso atrás, pena de la vida al tambor que tocare retirada, y pena de la vida al oficial que lo mandare, aunque sea yo mismo"… Con esta arenga Juan Sánchez Ramírez, advertía que era mejor morir honrosamente que vivir sin decoro, ni dignidad. Hoy nos convoca exclusivamente el propósito de adecuar el Estatuto del Partido que tenemos, en tránsito permanente al Partido que queremos, para así servir al pueblo dominicano, porque él actual no responde a las necesidades del momento. Y como dijo Heráclito, filósofo griego de la antigüedad: "Nada es permanente a excepción del cambio". Cambio con el que estoy de acuerdo. Quiero advertir que la reforma de nuestras normas estatutarias, no basta por sí sola para alcanzar el partido que queremos y para canalizar nuestras aspiraciones de una sociedad más justa para todos. Cuando las autoridades actuales asumimos la dirección en agosto de 2005, nuestro Partido apenas contaba con el 7 % del apoyo electoral, ya en enero de 2006 nuestra organización se situaba en un 25%, según lo atestiguan las principales encuestas de credibilidad nacional. Todo esto fue resultado del trabajo y entusiasmo que regían el Partido en ese entonces, pues teníamos orden y disciplina partidaria, y todos nos circunscribíamos a la línea comunicacional institucional. Sin embargo, una alianza electoral equivocada en el 2006, nos afectó, reduciéndonos a un 11%. El 5 de agosto del 2007, entregamos el Partido con un 18% a nuestro Candidato Presidencial. El resultado electoral alcanzado fue el colapso, caímos por debajo del 5%, lo que nos condujo al estigma de partido minoritario. Estos resultados tangibles demuestran que el problema del Partido no es de gerencia o de autoridad direccional, sino, que es principalmente de la incapacidad de aceptar la realidad socio política del país, más allá de los intereses particulares, y de tener la visión necesaria para que nuestros propósitos tengan como objetivo ponernos de acuerdo en un proyecto de partido que le sirva al Pueblo Dominicano. La historia rara vez se repite exactamente, y si alguien sigue las recetas del pasado puede tener la certeza absoluta de que fracasará. Sin embargo, estoy seguro de que no repetiremos los errores de entonces. Lo más probable es que como humanos cometamos otros diferentes, pero tengo la seguridad de que lograremos abrirnos paso hacia el porvenir. Debemos enterrar las diferencias que nos han afectado. Olvidemos las disputas personales y reservemos todas nuestras energías para triunfar ante los desafíos de nuestros adversarios. Deseo expresar de manera enfática, que nuestra premisa debe ser que se respeten los espacios y derechos ganados por quienes como ustedes, desafiando todas las provocaciones y tentaciones, permanecieron y permanecen de pie defendiendo este Partido… Reafirmo en este día mi fe inquebrantable en el porvenir, y que no estoy en desacuerdo al encuentro con los ex reformistas que desean volver de buena fe, pero quiero dejar constancia clara de que no comparto el criterio de quienes pretenden poner el Partido al servicio de los que gobiernan hoy. Que quede claro, que los que siempre se han beneficiado, utilizándolos a ustedes o a nosotros, logrando sus propósitos individuales, deben conformarse con lo conseguido porque esos tiempos, con la voluntad de ustedes, hoy deben acabar. Que a los que deseamos tener una organización al servicio del pueblo, nos dejen trabajar de manera unitaria y transparente al servicio de sus esperanzas y anhelos. Finalmente, quiero exhortar a los que deseamos un mejor futuro, a que entendamos que tenemos de frente a un pueblo que no flaquea ni vacila en su lucha por prolongada y dura que pueda ser, y que al contrario, tenemos que extraer fuerzas del propio sufrimiento para inspirarnos, sobrevivir y lograr conseguir la victoria, no sólo por nosotros sino para que todos y todas vivamos mejores tiempos, que habrán de llegar. Entiendo, que en esta Asamblea Nacional Extraordinaria debemos poner todo nuestro empeño en dirimir las diferencias de criterios que puedan existir, dentro de un marco de respeto mutuo, para así dotarnos del instrumento estatutario que garantice el derecho de todos los que entiendan al Partido Reformista, como el instrumento ideal para canalizar sus aspiraciones y deseos de servir al Pueblo Dominicano. Compatriotas, nos ha llegado la hora de la verdad, en nuestras manos está la decisión de alcanzar los sueños de cada uno de nosotros y de que permanezca vivo el Partido Reformista Social Cristiano, legado de nuestro líder histórico, el Dr. Joaquín Balaguer. Nuestro destino depende de ti, reformista abnegado…; de ti, reformista valiente…; de ti reformista leal…; de ti, reformista defensor de la memoria de Joaquín Balaguer…. Óiganlo bien…, Óiganlo bien reformistas…; nuestro destino depende de la firmeza de cada uno de nosotros… MUCHAS GRACIAS Y QUE DIOS NOS BENDIGA A TODOS. |